
JACOBEO 2010 | ETAPA 17: BOADILLA DEL CAMINO-FRÓMISTA
Pinchazos en ruedas… y cuello
Victoriano regentó durante 40 años un taller que arreglaba en Frómista las bicis de los peregrinos
16.03.10 - 01:04 -
VÍCTOR M. VELA | FRÓMISTA.
A Victoriano de Aza, el hijo del herrero de Población de Campos, siempre le gustó andar en bicicleta. Desde pequeño. Se montaba en el sillín y empezaba a pedalear hasta que las piernas le llevaban a Palencia, 34 kilómetros más allá. Con pinzas de la ropa para que los pantalones no se enredaran en las ruedas. Por eso no es de extrañar que cuando tuvo que elegir negocio, se decantara por una tienda de recambios de bicicletas. Casa de Aza, se llamaba. En el cogollo de Frómista. Todavía está el letrero a la puerta. Y junto a las ruedas, los discos y sillines, la base del negocio, asentada en torno a los electrodomésticos. «Línea blanca y marrón». O sea, de todo. Y durante 40 años. Desde frigoríficos hasta televisores y lavadoras. Pero con las dos ruedas de forma permanente en su cabeza. «A mí es que la bicicleta me ha gustado siempre. Y la moto, sobre todo la moto», dice mientras enseña la suya, lista para pasar la ITV, mientras sujeta en brazos a Jackie, la perra de su nieta.
Hace cuatro años, Victoriano apretó el freno y cerró la verja del negocio. Ya ha cumplido los 74. Pero seguro que más de un peregrino se acuerda de él. Hasta su tienda y taller, muy cerquita de la iglesia de San Pedro, se acercaban los ciclistas que, camino de Santiago, tenían que detenerse para reparar la bicicleta. «Claro, claro que atendíamos a los peregrinos. Sobre todo en verano», recuerda hoy Victoriano en lo que queda del taller, todavía con ruedas de varios tamaños colgando de las paredes. Precisamente las ruedas eran el principal dolor de cabeza de quienes hacían en bici el recorrido hacia Santiago. «Fallaban mucho, sí. Y los cambios también. Y luego estaba el barro. Uy madre cómo venían las bicis de barro. Aquí nos la traían para que les hiciéramos una puesta a punto».
Y si Victoriano se encargaba entonces de las ruedas, Adela lo hace ahora de los cuellos y las espaldas. De piernas y rodillas. También una puesta a punto para el peregrino que recala destrozado a este cofre de las joyas románicas que es Frómista. «Los hay que llegan muy débiles. Yo les recomiendo que descansen porque si quieren valorar el Camino, no pueden hacerlo con dolor. El Camino es para disfrutarlo, no para hacerlo con prisa. Yo siempre digo que mejor que del tirón, si no se tiene tiempo, hay que hacerlo por etapas más cortas. ¿Sólo tienes una semana? Pues haz un tramo, ya continuarás el año que viene. Pero no tiene sentido andar por andar, pegarte la paliza. Hay que pararse, disfrutar de la gente, del paisaje, del momento. Esto no es una competición, es un juego… y hay que saber jugarlo. ¿O es que alguien disfruta del juego cuando no lo está pasando bien?», se pregunta Adela, quien prepara folletos con su número de teléfono para distribuirlos por el Camino, de Burgos a Frómista. Al llegar aquí, un gran cartel se abalanza sobre el peregrino. ‘Centro de terapia. Masajes, relajación. Te ayudará a hacer un buen Camino’. A mí me duele un poco la rodilla izquierda. Demasiado peso en la mochila, me temo.
-Tienes que aprender a ir más ligero-, recomienda Adela.
Ojalá. Hay peregrinos que no dudan en acercarse hasta las oficinas de Correos para mandarse a casa, contra reembolso, los kilos que le sobran al petate. Yo estoy en un tris de de deshacerme del ordenador, los cuadernos y los bolis. Pero entonces no podría mandar estas crónicas. Mmm. Seguro que alguno hasta agradecía dejar de leer esto. Pues ajo y agua, que mañana tiro hasta Villarmentero.
CASTILLA Y LEÓN
Joya románica en Frómista
16.03.10 - 00:55 -
La iglesia románica de San Martín, que desgraciadamente encontramos en obras, lo acapara todo. O casi. Pero merece la pena detenerse en Frómista, una de las metas volantes más potentes del Camino, para disfrutar de la localidad.
ALBERGUES
Albergue municipal está en la plaza de San Martín, junto a la iglesia. El teléfono es 686 57 97 02. Cuesta 7 euros. Canal de Castilla albergue privado junto a la estación de ferrocarril (hay un cartel que lo anuncia nada más pasar el túnel que hay que atravesar para sortear las vías). 38 plazas. 979 88 80 48. Estrella del Camino es el más nuevo. Siete euros. 34 plazas.
ALOJAMIENTOS
Hotel Doña Mayor, con teléfono 979 81 05 88.Hotel San Martín, junto al albergue municipal y la iglesia del mismo nombre 979 81 00 00. Hostal Camino de Santiago: 979 81 00 53. Pensión Marisa: 979 81 00 23. También es restaurante y, como se encuentra frente al albergue municipal, suele dar muchos menús para peregrinos. Turismo rural: Hay además varios centros de turismo rural, como San Telmo, El Milagro y Antonio y Marcelino.
DÓNDE COMER
Bares y restaurantes. Amplia oferta para comer, con menús del día y del peregrino en casi todos los locales, como Villa de Frómista, La esclusa, Marisa, Van Dos o Infanta de Castilla. Además, a la carta en Hostería de los Palmeros. Panadería Salazar. Es un clásico en Frómista. 40 años del negocio de la familia cuyo apellido da nombre a la confitería. Aquí el peregrino puede encontrar las clásicas rosquillas de palo, sequillos, pastas de yema. «Y magdalenas, que casi es lo que más se lleva el peregrino», según explica Alicia, que hoy está detrás del mostrador junto a Víctor Regalado.
SERVICIOS AL PEREGRINO
Farmacia. 979 81 07 72. Taxi. Lo lleva Elisa Vallejera y su número de teléfono es 670 71 08 17. Masajes: Hay que avisar con antelación porque Adela, quien los da, vive en Palencia y se desplaza hasta Frómista a petición del peregrino. El teléfono es 645 17 42 87. Oficina de Turismo, atendida por Esperanza, quien da al seguidor de Santiago toda la información que precisa para defenderse en esta villa, el primer gran núcleo del Camino en Palencia. Además, aquí se pueden comprar guías y recuerdos jacobeos.
QUÉ VER
Iglesia de San Martín. No tiene perdón pasar de largo sin entrar. Es una de las joyas internacionales del románico. Sin exagerar. Templo fundado por doña Mayor de Castilla, viuda de Sancho III de Navarra, en torno al año 1066. En su interior hay una talla de Santiago del siglo XVI. Iglesia de Santa María del Castillo. Acoge la muestra permanente Vestigia, un recorrido por el Camino de Santiago que el pasado día 6 de marzo inauguró nuevas salas y audiovisuales. Un recorrido de 40 minutos por la historia y los secretos de la ruta jacobea. La entrada para los peregrinos cuesta dos euros. Jesús Robles será el encargado de guiarle por esta muestra. Iglesia de San Pedro es de estilo gótico y suele estar coronada por varias parejas de cigüeñas, que han hecho aquí nido. Canal de Castilla. Espectacular obra de ingeniería hidráulica de los siglos XVIII y XIX que ha guiado al peregrino hasta Frómista.