EL HOTEL DOÑA MAYOR EN LA GUÍA MICHELIN 2.012

Visitar la Iglesia de San Martín, en Frómista, es solo una de las múltiples opciones del nuevo portal digital en el que se recoge el tesoro artístico que abarca este período especialmente fructífero en España.
El Arte Románico a golpe de click. La Fundación Santa María la Real selló este lunes en Madrid la creación de la mayor plataforma digital con 60.000 fotografías digitales y mapas de geolocalización de 4.000 edificios y testimonios que pertenecen a esta época medieval. La documentación histórica que abarca esta iniciativa podrá visitarse en la dirección www.romanicodigital.com, que pretende digitalizar un total de 330.000 fotografías para rastrear el origen, el contexto histórico, las características, su evolución, sus matices y su devenir hasta el Gótico en un fondo documental concienzudamente elaborado y en el que ha trabajado también el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Al fin y al cabo, con el tiempo, navegar por Internet nos permitirá con las últimas tecnologías palpar la arquitectura románica como si la disfrutáramos in situ.
El resultado es fruto de un trabajo de recopilación y de investigación de los 35 tomos de la Enciclopedia del Románico, que permitirá a los interesados en cualquier parte del mundo “acceder a la mayor base virtual sobre el arte románico disponible en Internet en la actualidad”. La base irá incrementando progresivamente el tesoro artístico ya recopilado en testimonios de Castilla y León, Navarra y Asturias, así como en las principales imágenes de Cantabria, La Rioja y Madrid.
Posteriormente irá creciendo con la incorporación de los fondos portugueses y europeos, poniendo al alcance de estudiantes, historiadores, especialistas del Románico e interesados, en general, cualquier consulta. También se podrán comprar online, realizar rutas turísticas y participar en foros y redes sociales.

De Palencia a Carrión de los Condes y Frómista, un paseo en el que el arte románico da energía a los caminantes.
MARTA SANZ - 20/08/2011
A la catedral de Palencia la llaman “la bella desconocida”. Este epíteto podría extenderse a toda la provincia, lugar casi secreto que a veces cuesta situar sobre los fantásticos límites del mapa político. La provincia de Palencia es una estrecha lengua de paisajes engarzada entre Valladolid, Burgos, Cantabria y León. Nos detenemos en dos puntos próximos a Palencia capital en dirección a Santander: Carrión de los Condes y Frómista.
Los peregrinos existen. No son una leyenda como los unicornios. Peregrinos mochileros se apoyan sobre su bastón mientras recorren los 19 kilómetros que separan Carrión de los Condes y Frómista. En Carrión hay establecimientos dedicados al peregrinaje; en el monasterio de Santa Clara, donde se exhiben una Piedad y un Cristo de Gregorio Fernández, así como la venerada figura del Niño Jesús con dolor de muelas, leemos: “Hospedería. Doble, 42 euros, single, 21. Albergue de peregrinos: 5 euros”. “No haga estiramientos”. Este cartel se coloca sobre unas inclinadísimas columnas: los peregrinos apoyados en ellas ejercitan su cuerpo contra calambres que también podrían combatir con las virutas de San José que venden en la tienda de dulces.
En la otra punta de la localidad, el monasterio de San Zoilo protege tras sus muros el claustro renacentista de Juan de Badajoz. Lo recorremos en soledad tal vez porque la entrada cuesta dos euros o porque la galilea está en obras. El claustro -que se lee- es un recorrido por las historias bíblicas y sus adornos platerescos, una significativa muestra del horror vacui: los medallones con bustos de hombres ilustres de la orden benedictina y de la genealogía de Cristo, las calaveras y ángeles, se descuelgan de las bóvedas y saltan de los capiteles provocando una anacronía pop. En el centro del claustro hay un pozo abrazado por la hiedra. En la iglesia descansan los sepulcros condales. Llama la atención su acceso desde el monasterio: una pequeña puerta enmarcada por arquivoltas que la disminuyen aún más y que, a su vez, descansan en capiteles con representaciones del pecado y la virtud, y en dos columnas de mármol del siglo II. La biblioteca jacobea merece una visita.
En San Zoilo se ha montado un restaurante y un hotel. Quedan próximas la ribera del Carrión, la calzada de piedra -vestigio del peregrinaje- y la vista de Nuestra Señora de Belén, una postal desde el puente por el que nos adentramos en el pueblo. Junto a la plaza mayor, la iglesia de Santiago, sede del museo parroquial, luce una impresionante fachada; el friso representa la Jerusalén celeste, y la decoración de las arquivoltas es un catálogo de la imaginería simbólica medieval: el escorzo de la contorsionista como anuncio de las penas infernales, la plañidera que se lleva las manos a la cara, los oficios. En el interior del templo, volado por los palentinos durante la guerra de la Independencia -”No sé yo para qué”, comenta con sonsonete castellano-viejo la cuidadora de los tesoros- y reconstruido a partir de fragmentos originales -altar románico-, destacan prendas y objetos traídos de ermitas de Carrión: casullas, facistoles y las tallas de un Cristo crucificado en una cepa y de una Piedad del siglo XIV que responde a la descripción de las visiones de Santa Brígida: la Virgen adolescente parece más joven que su hijo. En el lateral de Santiago se sitúa el Museo Contemporáneo. No se puede abandonar Carrión sin visitar la iglesia románica de Santa María con su porche y su piedra anaranjada; las terracitas bajo las zonas porticadas de la plaza Mayor, y la iglesia de San Andrés, donde escuchamos el sonido de su órgano porque se está preparando una boda.
Entre Carrión y Frómista, la parada recomendada por nuestros amigos palentinos para comer es Villalcázar de Sirga. El pueblo huele a horno. Además de la voluminosa iglesia de Santa María la Blanca, allí están el mesón Villasirga y el de los Templarios, “primer monumento nacional al lechazo churro”. Los comensales entran de golpe y se sientan frente a mesas decoradas con cacharros tradicionales y fuentes de fruta. Antes de comer nos bendicen la mesa. Incluso los ateos lo agradecemos por si se nos hace difícil la digestión de lechazo, solomillo, lomo, queso de oveja, ensalada con lechuga de verdad y arroz con leche que nos vamos a meter entre pecho y espalda. La calidad de las viandas y el vino ayudan. Sin mucho dolor se llega a Frómista: allí la hostería Los Palmeros también tiene buena fama para las cosas del yantar.
Leyendas del Camino
En Frómista, la iglesia de Santa María del Castillo alberga la exposición audiovisual permanente Vestigia, un recorrido por las leyendas del Camino. A San Pedro se accede a través de una portada renacentista que da paso al gótico primitivo de sus tres naves. La joya del lugar es la bellísima San Martín, uno de los monumentos más singulares del románico europeo por la pureza de sus líneas, la torre octogonal, la armonía de los volúmenes del ábside, el juego de curvas y rectas, la luminosidad, la elegancia y sobriedad de la bóveda de cañón, el ajedrezado jaqués y los capiteles con escenas de los Reyes Magos o de la Orestiada… Pero lo más sorprendente de esta iglesia es la decoración exterior con policromías y 315 canecillos: dragón, burro tocando la lira, león andrófago, carnero, lechuza, hombre de desproporcionado falo -quizá lleva turbante-, la contorsionista -otra vez- y mujeres que se tapan las orejas negando los sentidos y denunciando la falsedad de la percepción. Sin embargo, la hermosura y la explosión sensorial de este viaje desdicen la futilidad de la vida y logran que incluso pueda merecer la pena el castigo del infierno.



La revista MUCHO VIAJE ha seleccionado en su número del mes de Mayo, al Hotel Doña Mayor, junto a otros cuatro establecimientos, como referencia de Alojamiento en el Camino de Santiago. Sencillamente gracias. A continuación la crónica
Otros albergues son posibles. Antes de recibir la compostelana, el peregrino puede elaborar un minucioso recorrido por alojamientos que son tesoros de la antigüedad, posadas de nuevo cuño, rehabilitaciones ejemplares y hotelitos visionarios de la hospitalidad. Por MIGUEL ÁNGEL PALOMO
DOÑA MAYOR (FRÓMISTA)
¿Por qué lo elegimos? Allí donde tuvo su cuna San Telmo y el arte románico palentino se ha hecho inmortal, el trasiego peregrino acude exhausto ante la meta de la sexta etapa de la ruta jacobea. Frómista aglutina en su paisaje mesetario parte de la idiosincrasia castellana y, gracias al empuje de Nicolás Gutiérrez, este singular alojamiento conecta con sus ejes identitarios: el Canal de Castilla y el Camino de Santiago. Rodeado de trigales, l hotel es una versión personal e intransferible del triunfo de la hospitalidad.
El concepto va más allá de una cocina que actualiza las raíces y de unos aposentos nada rústicos. El factor diferencial obra a partir de los pequeños detalles.
Algo para recordar. Eliminada la recepción impersonal, el huésped se deshace de la mochila y alivia sus pies en una liturgia de atenciones. ¿Todas las posadas son iguales? Esta no.
Doña Mayor. Francesa, 31. Frómista
(Palencia). Tel. 979 81 05 88.

Un motivo más para estar sentirnos satisfechos de nuestro Restaurante. Ha nacido esta preciosa flor en Frómosta, corazón del Camino de Santiago, quizá el mejor guión para nuestras ambiciones culinarias.Y ya sabeís: Un beso, una flor.

Ya con 42 años y sin dejar de lado a todos aquellos facebookadictos que me han felicitado, a los que humildemente se lo agradezco, nueva entrega de la reinvención de nuestro restaurante.
Poco a poco vamos abordando diferentes aspectos, el que propongo hoy es el que más me estimula, además de generarme cierta incertidumbre.
Que se debe comer bien es evidente, que la sala debe ser acogedora también, que por fin ha desaparecido el olor a faria, que gran milagro, pero… ¿cómo es posible generar emociones para que nuestros amigos se lleven un recuerdo grato de su visita a nuestra casa.
Quizá un recibimiento diferente, una vajilla que recuerde a los viejos peregrinos, diferentes momentos a lo largo del servicio…. No sé, toca inventar.
Propongan alguna actuación para alcanzar este requisito, absolutamente indispensable en los restaurantes del siglo XXII : Emocionar.
Recuerden que alguna de sus opiniones tendrá como contrapartida participar en la inauguración de nuestro nuevo gran proyecto…Adelante! Facebook, les espera.
HOTEL DOÑA MAYOR. Frómista (Palencia)
Ven a disfrutar de un día especial.
Sábado, 12 de febrero. 159,50 euros ( IVA Incluido)
Alojamiento
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Menú romántico para dos personas:
Jamón Ibérico.
Espárragos de Navarra.
Almejas a la marinera.
Taco de Merluza al horno.
Secretos de chocolate con helado de Frambuesa.
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Desayuno Buffet hasta la 13.00 h.
Opcional: Paquete Express Erotic Heat 68,00 euros.
Reservas a través de email: reservas@hoteldonamayor.com ó telf 686.46.69.62